/sites/255/web
EL RENÜ DEL KIMCHE MAPUCHE.



EL RENÜ DEL KIMCHE MAPUCHE.


TRADICIONES Y RELATOS DE LEBU

La ciudad de Lebu, es la capital de la provincia de Arauco, su nombre es de origen mapuche y significa río. Los antecedentes arqueológicos señalan que en esta área hubo ocupación temprana desde hace 6000 años atrás, la evidencia material son los numerosos conchales, la industria lítica, los aleros rocosos, cerámica, entre muchos otros; una huella de ocupación que llega hasta nuestros días. Lebu estaba habitado por labkenche hasta fines del siglo XVIII; la abundancia de recursos marinos, permitían recolección de orilla y la pesca. La riqueza de los bosques, ricos en semillas y frutos permitieron junto con la alimentación el desarrollo de cestos para transporte y toda clase de utensilios usados en la vida doméstica familiar, recursos y artes que siguen presentes.

La huella cultural intangible de los labkenche de este territorio se expresa en el ngonui mapu (toponimia o nombres del territorio), ritos y festividades religiosas y espirituales, los epeu y nütram (relatos tradicionales). Muchas de estas narraciones son de singular belleza y profundidad filosófica. En este artículo comparto un relato que me narrara en Santiago un anciano habitante de estas tierras y que lo escuchó de boca de su abuelo.

EL RENÜ DEL KIMCHE MAPUCHE

Relato de Marcelino Merlinao, en Julio del 1985, en Santiago.

“Contaba la tradición que en la costa norte de un pueblo llamado Lebu, existe un Renü, una caverna enorme, con muchas entradas, que cruzan de un lado a otro. Una de ellas conduce a un laberinto y este lleva directo a un templo secreto; el guardián de ese lugar era un toro fabuloso de cuernos de oro, que se alimentaba de seres mitad gente, mitad animal y que custodiaba celosamente los tesoros que ocultó un misterioso Kimche mapuche que llegó nadie sabe de dónde y que un día misteriosamente desapareció sin dejar huella ni rastro de su vida.

Esto ocurrió hace muchos siglos atrás, cuando el mar estaba más cerca de la tierra. Algunos contaban que el Kimche llegó en navío de otra tierra, otros que su embarcación naufragó y se quedó hasta que fue reparada. De este Kimche, se cuenta que era anciano, un hombre sabio y justo y que hacía reuniones secretas, donde enseñaba el arte de convertirse en gente a los animales y que hasta los pájaros adquirían forma humana. La fama del gran mago mapuche se extendió por toda la tierra; hasta su trono llegaban príncipes y reyes de todo el mundo; pero sólo algunos eran admitidos en esta especie de escuela. Para ser aceptado en ese lugar, el recién llegado era recibido por el bramido del toro de los cuernos de oro, el eco de este animal recorría el laberinto que conducía al pasadizo secreto del Kimche, atemorizando a los cobardes y alejando a los que no tenían temple; la mayoría desistía por temor a ser devorado por el toro.

Eugenio Salas Olave

Artista Visual-Investigador de Patrimonio

Compartir