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ISLA MOCHA: EL LUGAR HASTA DONDE LLEGAN LAS ALMAS



ISLA MOCHA: EL LUGAR HASTA DONDE LLEGAN LAS ALMAS


Por las orillas de la costa entre Llico y Puerto Saavedra, se perciben decenas de almas que polulan errantes por la bruma que se levanta una vez cae el sol. Algunas llevan transitando unas horas, otras semanas.

Desde lejos se observa una estela blanca que viene desde la Isla Mocha zurcando  el Océano Pacífico hasta desaparecer entre las tinieblas de la costa; En su recorrido incesante, las ballena blanca  va y viene a la Isla como mensajera o como medio de transporte de figuras, de señales o de almas. 

Cuenta la historia y la leyenda que Isla Mocha es el lugar hasta donde llegan las almas de los muertos o simplemente hasta donde van los muertos a su descanso  en un viaje que se añora, pues acá encontrarán la paz y tranquilidad que busca un alma que ya ha dejado un cuerpo en la tierra. También cuenta la leyenda que serían cuatro mujeres ancianas que se transformaban en  ballenas y  trasladaban estas almas hasta la Isla, hasta “el lugar donde se reúne la gente”. Este trabajo era realizado una vez que el sol ya empezaba a caer y estas almas, con el tiempo, se transformaban en espíritus que prontamente emprendían un nuevo viaje hacia lejanas tierras. Es decir, esta Isla sería un lugar de tránsito de estas almas que buscaban un espacio para poder emprender la partida definitiva: es la leyenda del trempulcahue.

Como se quiera, lo cierto es que esta Isla fue y es conocida por el permanente tránsito de ballenas hasta el día de hoy que forman parte de su identidad desde la época en que el barco ballenero ESSEX fuese hundido hacia el año de 1821 por una ballena blanca. Posterior a ello, comienza la historia de Mocha Dick, que era una ballena –también blanca – que fuese perseguida por muchos navegantes para poder cazarla y que esta persecución se hacía casi imposible por la bravura de este animal.

Mocha

Con Mocha Dick y el hundimiento del Essex, la leyenda toma relevancia. Seguramente los navegantes del siglo XVI y posterior, habían escuchado de las andanzas de ciertas ballenas bravas en esa zona. Si consideramos que cinco siglos atrás la mayoría de las embarcaciones tenían el largo de una ballena (Por ejemplo la especie SEI que es frecuente su tránsito en la zona de la Mocha tiene una longitud promedio de 16 metros), entonces es entendible el pavor que provocaba en los barcos balleneros una manada de ballenas que transitaban de manera paralela a las rocosas aguas de la costa de esta Isla. Isla que en su alrededor tiene centenas de embarcaciones hundidas, desde galeones hasta embarcaciones modernas.

 

Esta Isla, históricamente se ha caracterizado por su difícil acceso y, a la vez, por lo hermosa que es respecto a la naturaleza que se ha desarrollado en ella. A mediados del siglo XVI estaba muy poblada según relatan solados españoles como Pedro de Valdivia y Gerónimo de Bibar. Este último indicaba que era conocida con el nombre de Amuchra, cuyo significado se relacionaba a la “resurrección de las almas”. Significado que se ha conservado hasta el día de hoy de la mano de leyendas e historias que intentan explicar el tránsito del alma y del espíritu; el viaje desde este mundo hasta el lugar donde se reúne la gente.

 

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