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Próxima inauguración de primer mirador volante del Parque Eólico Lebu



Próxima inauguración de primer mirador volante del Parque Eólico Lebu


Se encuentra en su etapa final la construcción del primer mirador “volante” de una serie que irá aumentando con el tiempo del parque natural del Parque Eólico Lebu Toro.

Se trata de una plataforma construida en madera cuyo objetivo es poner en valor aquellos lugares del parque que ofrecen las mejores condiciones de observación del paisaje. En general estos puntos se ubican en los sectores más altos del parque, lo que tal como veremos más adelante cuando nos familiaricemos con la cartografía que fue recientemente confeccionada para el parque – un próximo artículo – corresponde a lo que hemos denominado como “terraza costera”. Es en el borde de estas terrazas donde existen las condiciones y las vistas privilegiadas que permiten gozar del paisaje en toda su magnitud. Fue así como hace algún tiempo nos decidimos a iniciar la construcción de un primer mirador que complemente a los que ya existen en otros lugares privilegiados y con vistas escénicas inmejorables del parque y que se ubican directamente sobre el borde de la terraza costera, pero que no requieren de una plataforma volante que proyecte al visitante más allá del borde mismo del acantilado. De ahí que como una forma de aumentar y potenciar aún más la sensación de amplitud escénica de algunos puntos estratégicos del parque es que estamos en este proceso de construir estos miradores “volantes” a lo largo de la red de senderos turísticos que estamos implementando.
En esta ocasión debemos agradecerle esta magnífica obra al equipo liderado por nuestro contratista Daniel Parra y sus “boys”, los Srs. Marcelo Leal, Adelio Hermosilla y José Mariñan. Tal como pueden apreciar en la foto que se acompaña (donde aparece la cuadrilla completa, el mirador  todavía no está terminado), éste está orientado hacia el sur en dirección a Punta Morguilla y es un lugar muy expuesto a la fuerza del viento. Para poner este trabajo en contexto, la altura del acantilado es muy similar a la altura de las torres eólicas – aprox. 70 m – y como no todos pueden subir a las torres para gozar de la vista espectacular que éstas ofrecen desde arriba, al menos sí lo podrán hacer desde este mirador. Hemos intentado proteger la vegetación al máximo reduciendo la intervención de la cubierta vegetal a un mínimo y la estructura la hemos intentado mimetizar lo mejor posible con el paisaje, en cuanto a materiales de construcción, colores y tonalidades, a objeto de que no destaque como un elemento extraño al momento de observarlo desde abajo.

Aún no le ponemos nombre a este mirador, estamos esperando la ocasión para cuando esté listo de poder sentarnos tranquilamente a disfrutar del paisaje desde allá arriba, echar a volar la imaginación y quizás ahí, en un instante de inspiración se nos ocurrirá el nombre apropiado para designarlo. Mientras tanto nos alegramos por este primer mirador volante “nn” que está próximo a ser inaugurado.

Autor: Dr.Biol. Rudolf Thomann

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